EL VERDADERO COSTO DE UBICAR A UNA BUENA PERSONA EN EL PUESTO EQUIVOCADO

Una decisión de selección puede parecer correcta y, sin embargo, generar consecuencias que la organización descubre demasiado tarde. En muchas empresas, cuando una incorporación no alcanza los resultados esperados, la primera conclusión suele centrarse en la persona: “No respondió como esperábamos”, “tenía buenos antecedentes, pero no funcionó” o “su experiencia indicaba otra cosa”.

EL VERDADERO RIESGO NO ES CONTRATAR A LA PERSONA EQUIVOCADA. ES DESCUBRIRLO DEMASIADO TARDE.

En los procesos de selección, las organizaciones destinan tiempo y recursos a encontrar candidatos que reúnan experiencia, conocimientos y antecedentes acordes con una posición. Sin embargo, existe una pregunta que no siempre recibe la misma atención: ¿Qué sucede cuando una persona cumple con los requisitos técnicos, pero su manera de actuar no responde a las verdaderas exigencias del puesto?